Romina Elisondo a través de su artículo nos invita ver a la creatividad más allá del área artística sino como un proceso complejo, individual y social que ayuda a conocer y descubrir nuestro entorno y a promover comunidades abiertas, inclusivas e interconectadas.
Como docentes tenemos el deber de cultivar en nuestros alumnos la creatividad pues a través de ellas generan autonomía, la capacidad de resolver problemas, habilidades de trabajo colaborativos. Por consiguiente, debemos ser capaces de generar contextos creativos que promuevan habilidades cognitivas y socioemocionales. Para ello, Elisondo nos plantea que nuestra labor es llegar con una buena idea, es decir con una propuesta que despierte el pensamiento divergente, la motivación, el interés y el entusiasmo por aprender. Esto implica que seamos capaces de adaptar nuestras estrategias metodológicas las necesidades, gustos y motivaciones de nuestros estudiantes ya que no siempre el mismo tipo de actividades puede tener el mismo efecto positivo en diferentes contextos educativos.
Entre las actividades que Elisondo nos sugiere trabajar están: actividades extracurriculares, el uso reflexivo de la tecnología, establecer actividades colaborativas, generar espacios de diálogo, plantear actividades de resolución de problemas, propiciar la generación de preguntas, tomar en cuenta las emociones, entre otras.
Con respecto a lo mencionado, puedo destacar que la creatividad no solo puede ayudar al desarrollo del estudiante sino que puede fomentar individuos comprometidos con el establecimiento de soluciones a las problemáticas de su comunidades. He aquí que puedo destacar que el Design Thinking puede ser una metodología adecuada no solo para resolver problemas sino para fomentar espacios creativos.

Me ha parecido relevante la idea relacionada a fomentar individuos creativos comprometidos con soluciones. La creatividad es el medio, no siempre el fin, y evoca a actuar responsablemente con ella, apostar por ella y salir de los esquemas, comprendiendo que hay un conjunto de relaciones humanas, en donde todos nos dejamos afectar por criterios de otros, pero también nos podemos inspirar con las ideas de otros.
De acuerdo con tigo, pues aún en esta etapa tecnológica, nuestros estudiantes aún pueden explorar, investigar, aprender y generar, todo esto desde nuestra orientación y también desde el saber llegar a ellos con ideas que permitan su desarrollo, que despierten su interés por ir mas allá