Implicaciones de las TICS

La transformación digital ha reconfigurado radicalmente los procesos de producción, acceso y circulación del conocimiento. La facilidad con la que hoy en día se crean y comparten contenidos en múltiples formatos —textos, videos, podcasts, infografías, simulaciones interactivas, etc.— no solo multiplica los recursos disponibles en línea, sino que también modifica profundamente nuestra forma de percibir, valorar y construir el conocimiento. Este fenómeno implica una democratización del acceso a la información, aunque también plantea desafíos en términos de calidad, veracidad y relevancia de los contenidos.

Al mismo tiempo, las tecnologías reconfiguran nuestras formas de trabajo, colaboración y comunicación. Aunque abren enormes oportunidades para la inclusión y el aprendizaje personalizado, también generan nuevas brechas, sobre todo vinculadas al acceso, la alfabetización digital y el uso crítico de estas herramientas. Así, mientras algunos sectores se empoderan con estos recursos, otros pueden quedar más rezagados, aumentando la desigualdad.

Para los estudiantes, la tecnología ha dejado de ser solo una herramienta didáctica se ha integrado completamente a su vida cotidiana, convirtiéndose en una extensión de su entorno relacional, emocional y cognitivo. Esta ubicuidad plantea el reto de transformar la enseñanza en experiencias significativas que dialoguen con su realidad digital.

En este contexto, muchos docentes han comenzado a superar el recelo hacia las TIC y se están apropiando de ellas como recursos pedagógicos. Esta apertura está permitiendo experiencias educativas más innovadoras, participativas y centradas en el estudiante.

Finalmente, los entornos de aprendizaje han revolucionado significativamente, hoy se favorece la interdisciplinariedad, la colaboración virtual y el aprendizaje en red. Las fronteras entre lo presencial y lo digital, entre la escuela y el entorno social, entre disciplinas tradicionales, se vuelven cada vez más difusas. Este nuevo paradigma exige una reflexión profunda sobre el papel del docente, la institución educativa y los marcos curriculares para garantizar una educación pertinente, equitativa y transformadora.

Las sociedades actuales son lo que son por el creciente protagonismo tecnológico que existe, sin embargo, no debe perderse de vista que las TIC no son la solución a todos los problemas y que son herramientas que nos permiten explotar diferentes rutas y acciones por experimentar, sobre todo en el ámbito educativo, donde el foco de atención está en los retos del desarrollo de habilidades y destrezas que son susceptibles de computarizarse como la creatividad o la inteligencia social (Cobo, 2016).

Cobo, C. (2016). La Innovación Pendiente. Reflexiones (y provocaciones) sobre educación,
tecnología y conocimiento. Montevideo: Colección Fundación Ceibal.

Educar para innovar es muy necesario

“Todo nuevo enfoque, práctica o intervención o producto desarrollado para mejorar una situación o resolver un problema social y que ha sido adoptado por instituciones, organizaciones o comunidades”. Bouchard 1999

La educación y la innovación están estrechamente vinculadas, ya que educar implica preparar a los estudiantes para integrarse activamente en una sociedad en constante cambio. Esto genera una tensión entre transmitir un legado cultural y formar para un futuro incierto pero diferente al pasado. Por ello, innovar en educación es una necesidad reconocida: no basta con memorizar contenidos, sino que es fundamental fomentar la creatividad, la autonomía y el pensamiento crítico. Los estudios realizados han permitido identificar y sustentar empíricamente cuáles son el conjunto de competencias (conocimientos, habilidades y actitudes) necesarias para abordar el proceso innovador (Kelley y Caplan, 1993; Amabile, 1998; Kleysen, 2001 op. cit; Chell y Athayde, 2009)

Sin embargo, muchos entornos educativos mantienen estructuras rígidas, repetitivas y centradas en la evaluación final más que en el aprendizaje continuo. Frente a esto, se plantea la necesidad de cambiar metodologías, enfoques y estructuras educativas para lograr una enseñanza más significativa. Por ejemplo, en el trabajo que estamos desarrollando sale a relucir que los jóvenes no buscan la innovación son pasivos y casi conformistas con la metodología con la que el profesor continúa la enseñanza, ya que los resultados arrogan que la clase magistral con la ayuda del libro ellos se encuentran muy de acuerdo con ese aprendizaje.

El docente innovador es aquel que nunca deja de aprender, que promueve el trabajo en equipo, lidera con empatía y busca nuevas soluciones. Repensar la evaluación —haciéndola más cualitativa, formativa y multidimensional— es clave en este proceso.

Finalmente, educar para innovar significa no solo transformar las prácticas escolares, sino también formar ciudadanos participativos, capaces de enfrentar desafíos y dejar una huella positiva en la sociedad.

BOUCHARD, C. (1999). Recherche en sciences humaines et sociales et innovations sociales. Contribution à une politique de l’immatériel. Québec : Conseil québécois de la recherche sociale (CQRS).

KELLEY, R. Y CAPLAN, J. (1993). “How Bell-Labs Creates Star Performers”. Harvard Business Review, vol. 71, nº 4, pp. 128-139.

La creatividad y educación

El Patrimonio y la creatividad contribuyen a la construcción de sociedades del conocimiento dinámicas, innovadoras, y prósperas. (UNESCO, 2017:1)

La creatividad no surge de la nada, sino del vínculo entre las personas (los sujetos) y los elementos culturales que las rodean (los objetos de la cultura), como el arte, la tecnología, el lenguaje, las tradiciones, etc. Por ejemplo, una persona puede inspirarse en una pintura, en una canción o en una costumbre local para crear algo nuevo, así lo sostiene Glaveanu (2015:2017), los procesos creativos se desarrollan a partir de interacciones entre los sujetos y los objetos de la cultura en el marco de determinados lenguajes, prácticas culturales y consensos construidos en comunidad.

Para la promoción de la creatividad en el ámbito educativo es muy importante considerar los elementos claves como son los conocimientos, lenguajes, interacciones y objetos de cultura.

La creatividad implica un cambio de mentalidad, en nuestra forma de pensar, sentir y actuar, de esta manera se exige abandonar los viejos hábitos para adoptar otros nuevos como activar los dos hemisferios cerebrales, confiar en nosotros mismos para crear un hombre nuevo y una conciencia nueva, de esta manera se estará construyendo una Escuela Creativa Transformadora. Esto conlleva a grandes esfuerzos como cambiar la imagen limitante que tiene en sí mismo, un nivel alto de la inteligencia emocional.

En el proyecto que estamos desarrollando se observó en la encuesta a los estudiantes que las clases son valoradas en forma positiva, pero en sí el curso se sienten desorientados por falta de orientación y guía. El compromiso como docentes es contribuir en el desarrollo personal y desarrollo social. El concepto de ser creativos conduce en la búsqueda de resultados novedosos, originales, valiosos y significativos que contribuyan a la sociedad y perduren en el tiempo.

Los docentes se enfrentan en un gran reto ya que para ser innovadores para impulsar las habilidades cognitivas y socio-emocionales de los estudiantes. Además, el humor y la pasión son ingredientes indispensables para la educación creativa (Craft, Hall y Costello, 2014; Newton, 2013); como también actividades sorpresas o desafiantes, el trabajo colaborativo, la lluvia de ideas, apertura al dialogo en clase mediante preguntas y dudas, actividades extracurriculares, extra-aúlicas como visitas a museos, proponer tareas que potencien la autonomía impulsan la creatividad. Es importante que el docente preste atención a las propuestas de los estudiantes ya que pueden realizar aportaciones inesperadas y originales que contribuyan a la creatividad de nuevos escenarios de aprendizaje para beneficios de todos. No poner límites a las posibilidades de aprender y aumentar la educación (Elisondo, 2015) es indispensable para la creatividad.

Los autores para el desarrollo de procesos creativos están las autoridades, docentes, estudiantes, padres de familia, familiares, y la comunidad en general. Para finalizar es importante aportar con buenas ideas, propuestas que fomenten el pensamiento y la creatividad, fundamentadas en los contenidos curriculares y planificaciones.

Referencias

Craft, A., Hall, E. y Costello, R. (2014). Passion: Engine of creative teaching in an English university? Thinking skills and creativity, 13, 91-105

Elisondo, R. (2015). La creatividad como perspectiva educativa. Cinco ideas para pensar los contextos creativos de enseñanza y aprendizaje. Revista Electrónica Actualidades Investigativas en Educación, 15 (3), 1-23

UNESCO (2017). Proteger el patrimonio y fomentar la creatividad. Temas prioritarios de la UNESCO. Recuperado de https://es.unesco.org/themes/proteger-patrimonio-yfomentar-creatividad.

Glaveanu, V., and Beghetto, R. (2017). The Difference That Makes a ‘Creative’ Difference in Education. In R. A. Beghetto and B. Sriraman (Eds.). Creative Contradictions in Education (pp. 37-54). Nueva York: Springer International Publishing.

LOS RETOS DE LA EDUCACIÓN EN LA MODERNIDAD LIQUIDA 

El «apetito de conocimiento» debería hacerse gradualmente más intenso a lo largo de toda la vida, a fin de que cada individuo «continúe creciendo» y sea a la vez una persona mejor. (Bauman,2007) 

Hablar de los retos de la educación en la modernidad líquida es reconocer que la enseñanza-aprendizaje en los establecimientos educativos ya no puede funcionar como lo hacía en el pasado. Debe reinventarse para preparar a las personas a vivir en un mundo cambiante, incierto y complejo, manteniendo al mismo tiempo una base ética y humanista. Los jóvenes saben cambiar de dirección, adaptarse a circunstancias variables, detectar de inmediato los movimientos que comienzan a producirse actualizando y rectificando su propia trayectoria … De ello depende su supervivencia. (Bauman,2007). 

El autor sostiene que la espera ha sido fulminada de la vida cotidiana, por lo que esperar se ha convertido en algo intolerable. Partamos de un ejemplo de lo más fundamental como es la alimentación la misma que ha sufrido cambios… hoy en día es muy común hablar de la comida rápida, para una población agitada, rápida y furiosa se ha convertido en un hábito, yendo por los famosos atajos siendo ahora  más fácil comprar que hacer. Ciertamente lo menciona el autor: “Labores que solían efectuarse diariamente, en general sin quejas y a menudo con placer, han llegado a considerarse y experimentarse como una pérdida desechable, aborrecible y detestable de tiempo y energía.” (Bauman,2007). Por otra parte, el consumismo en los niños y jóvenes es el disfrute de las cosas de manera instantánea, efímeras.

En relación con el aprendizaje, en épocas pasadas el conocimiento permanecía en el sujeto convirtiéndolo en el centro del saber ya que gozaba de una privilegiada memoria y que era el lugar donde se almacenaba la información, siendo así una educación completa y terminada. Por esta razón, a Myers no le gustó lo que comprobó; hubiera preferido que la educación fuera juzgada como una empresa continua que dura toda la vida. 

Hoy en día, ese aprendizaje pasa hacer caduco, aburrido sin interés, la juventud se proyecta para un proceso de nuevos conocimientos y lo encuentra de manera instantánea en los servidores, la nube, redes sociales y lo que está en auge la inteligencia artificial. A todo existe un grave problema la sobre abrumadora carga de información en el cual el estudiante se encuentra frente a una odisea discernir la información y rescatar lo importante de lo superficial. 

El trabajo colaborativo a realizarse facilita la identificación de aquellos aspectos que deben ser modificados, mejorados, innovados o eliminados en las metodologías de enseñanza empleadas en el área de Lengua y Literatura para estudiantes de Segundo de Bachillerato. Generalmente, encontramos a estudiantes con un desinterés por la lectura profunda, dificultad para desarrollar el pensamiento crítico y la interpretación, y por el constante uso del celular el desplazamiento del lenguaje escrito por el visual o audiovisual. 

Implementar metodologías activas, flexibles y conectadas con el entorno digital permite que la enseñanza de Lengua y Literatura responda a los retos de la modernidad líquida. El objetivo no es renunciar a los clásicos ni a la profundidad, sino cambiar la forma de acercarse a ellos, favoreciendo el pensamiento crítico, la creatividad y la conexión con la experiencia del estudiante. 

Bauman, Zygmunt. 2007. Los retos de la educación en la modernidad líquida. Editado por Gedisa. Primera. Barcelona. 

MYERS, E. D., Education in the Perspective of History, Harper, Nueva York, 1960, p. 262.