Ya sabemos de innovación, ¿y qué hay enseñanza de la Literatura?

Como docente de Literatura, reconozco en este trabajo la urgencia de innovar en mi práctica para formar estudiantes capaces de enfrentar los desafíos actuales con creatividad y pensamiento crítico. La idea de que “la innovación no es solo un medio educativo, sino quizá el fin principal de la educación” resuena profundamente conmigo, pues enseñar literatura va más allá de transmitir conocimientos: se trata de fomentar en los alumnos la capacidad de interpretar, cuestionar y reconstruir textos en diálogo con su realidad (Martín-Gordillo y Castro-Martínez 2018, 5). En mi aula, intento “deconstruir y reconstruir” el currículo para acercar los textos literarios a contextos actuales y estimular la autonomía y el trabajo en equipo, promoviendo una participación activa y colaborativa en el proceso de aprendizaje (Martín-Gordillo y Castro-Martínez 2018, 17). También considero fundamental innovar en la evaluación, priorizando no solo resultados sino procesos, y así valorar la capacidad de mis estudiantes para asumir riesgos y negociar significados, competencias claves para la innovación (Martín-Gordillo y Castro-Martínez 2018, 18). Esta reflexión me motiva a cultivar un ambiente donde la creatividad sea un componente central, reforzando el optimismo y la voluntad que permitan transformar verdaderamente la enseñanza de la Literatura.

Referencias

Martín-Gordillo y Castro-Martínez. 2018. “Educar para Innovar: Desafíos y Estrategias para la Innovación Educativa.” Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología, Innovación y Educación, 3-21.