Como alguien que no hace mucho tiempo sigue el camino de la docencia, me parece interesante saber que la creatividad se puede desarrollar desde varias aristas. Sin embargo, me llama la atención refiriéndome a la segunda lectura, el hecho de que siempre creamos en comunidad ya sea una enseñanza o un producto. Creamos desde un conocimiento previo para generar algo nuevo, para resolver, para dinamizar, para evolucionar en conjunto con nuestro entorno educativo. Esa construcción colectiva cobra aún mas importancia cuando entendemos que el aula no es un espacio aislado sino un lugar en el que se desarrollan distintas historias, costumbres y formas de pensar.
Quiero enfocar este comentario hacia la reflexión sobre lo importante de la creatividad para intentar solventar una necesidad, pues es mi guía en el desafío que nos planteamos y es que, todo aquí parte del diálogo con quienes nos rodean para intentar entender su realidad, para descubrir a cada alumno con su cultura, su mundo. Desde ahí podemos generar propuestas transformadoras. (Elisondo 2018)

Su comentario Verito es muy acertado y profundo ya que resalta una verdad fundamental ya que la creatividad no es un proceso individualista, sino una construcción colectiva que se nutre del conocimiento compartido y del contexto en el que vivimos. En el ámbito educativo, esto cobra un valor especial, ya que el aula se convierte en un microcosmos donde confluyen diversas realidades culturales, sociales y emocionales que el docente debe ser capaz de aprovechar para innovar un aprendizaje de acuerdo a los contextos actuales.
Es sobresaliente destacar que “creamos desde un conocimiento previo” porque nos recuerda que innovar no significa partir de cero, sino reinterpretar lo que ya existe para dar lugar a nuevas formas de aprender, enseñar y convivir. Esta perspectiva promueve una educación más inclusiva, dinámica y pertinente, en la que todos los actores —docentes, estudiantes, familias— aportan a esa construcción conjunta del saber.