“Más allá de la pantalla: educar en un mundo digital con propósito”

Al leer La implicación de las TIC en la educación de Claudia Islas Torres, no pude evitar hacer una pausa reflexiva sobre mi propia relación con la tecnología en el aula. En un tiempo donde hablar de TIC parece casi obligatorio en cualquier conversación educativa, este libro llega como un necesario llamado a la conciencia: la tecnología, por sí sola, no transforma la educación. Es la forma en que la integramos o la ignoramos lo que realmente marca la diferencia.

Uno de los aspectos que más valoro de esta obra es su equilibrio. Islas Torres no idealizan las TIC como soluciones milagrosas, pero tampoco cae en el pesimismo. Nos ofrece una mirada realista sobre sus alcances, que son muchos: acceso a información en tiempo real, oportunidades de aprendizaje personalizado, interacción entre culturas, recursos multimedia, entre otros. Pero también señala con claridad sus limitaciones, como la brecha digital, la resistencia docente, la falta de políticas educativas coherentes, o el uso superficial de herramientas por moda más que por sentido pedagógico.

Desde mi rol como docente y también como estudiante de posgrado esta lectura me llevó a repensar una verdad incómoda: muchas veces nos sentimos “innovadores” por usar una plataforma, proyectar un video o integrar una aplicación. Pero si el fondo sigue siendo una práctica transmisiva y centrada en la repetición, lo digital se vuelve solo una capa estética.

Lo que plantea Islas Torres, y que resuena profundamente conmigo, es que la verdadera implicación de las TIC debe ser pedagógica antes que tecnológica. Es decir, pensar primero qué queremos que los estudiantes aprendan, cómo lo harán de forma significativa, y solo después elegir la herramienta que mejor acompañe ese proceso.

Otro punto que me impactó fue su mirada prospectiva. No basta con adaptarnos a lo que ya existe; también debemos estar dispuestos a anticipar lo que viene: inteligencia artificial, aprendizaje automatizado, entornos virtuales más inmersivos. Todo eso ya está ocurriendo. La pregunta es: ¿estamos formando docentes y estudiantes capaces de navegar en ese mundo con pensamiento crítico y sentido ético?.

Este libro me deja una conclusión clara: la tecnología puede ser un puente o un muro en la educación, y depende de nosotros decidir qué construimos con ella. Lo importante no es cuántas plataformas usamos, sino si esas herramientas están realmente al servicio del aprendizaje, de la inclusión y del desarrollo humano.

3 Replies to ““Más allá de la pantalla: educar en un mundo digital con propósito””

  1. Coincido plenamente con la idea de que muchas veces caemos en la trampa de lo “innovador” solo por incorporar tecnología sin una transformación real del enfoque pedagógico. Esa crítica que haces sobre el uso estético y superficial de las TIC me parece muy necesaria, sobre todo en contextos donde lo digital se ha vuelto una especie de “sinónimo automático” de modernización educativa.
    Rescato especialmente el énfasis que haces, siguiendo a Islas Torres, en que la integración tecnológica debe responder a propósitos pedagógicos claros, y no al revés. Esto nos obliga como docentes no solo a conocer herramientas, sino también a repensar el sentido de nuestras prácticas, nuestros objetivos de aprendizaje y nuestras concepciones de enseñanza.
    Además, planteas una inquietud profunda que comparto: ¿estamos formando docentes capaces de acompañar críticamente los cambios vertiginosos que trae la tecnología? Tu comentario nos recuerda que la formación docente en TIC no puede limitarse al dominio técnico, sino que debe promover una comprensión ética, crítica y situada.
    Gracias por tu aporte; abre un diálogo urgente y necesario sobre cómo humanizar y resignificar el uso de la tecnología en la educación.

  2. Estimada compañera, me ha interesado mucho está frase “la tecnología puede ser un puente o un muro en la educación, y depende de nosotros decidir qué construimos con el”. Me parece muy acertada puesto que las TIC han pasado a formar parte de nuestra práctica docente, sin embargo es importante reflexionar la manera en la que estamos utilizándolas. ¿Realmente estamos generando nuevas formas de aprender o estamos replicando metodologías tradicionales? Por lo que si queremos generar innovaciones educativas es importante que reformulemos no solo los recursos sino las metodologías y que estás respondan a las nuevas realidades, intereses de los estudiante y nuevos desafíos de la sociedad. Considero que la mejor manera de guiar a nuestros estudiantes en esta era de la información es que nosotros vayamos también adquiriendo competencias digitales de manera que ya sea a través de la guía o el ejemplo nuestros estudiantes adquieran las habilidades necesarias para poder ver en la tecnología una herramienta no una manera de evadir la realidad o los desafíos.

  3. Cada día realizamos esfuerzos impresionantes por expresarnos, comunicarnos y transmitir ideas, es importante reconocer el esfuerzo que cada persona realiza por pensar en las cosas de la actualidad y en los cambios que las innovaciones producen en la vida de las personas. Hace un par de años vi como una madre de familia ponía a su bebe de 2 o 3 años música de cuna desde su teléfono móvil, fue realmente impactante para mi, observar dicha acción, desde luego que yo estaba pensando en que las mujeres tenían la habilidad de cantarle a sus hijos recién nacidos como algo natural que sucedía por el rol de ser madre y el amor hacia su hijo, que le impulsaba ha hacerlo. La realidad es que cumplir roles en la sociedad es algo imposible, como ser la mejor mamá o el mejor papá o cualquier otra profesión, lo que si considero importante, es que cada día podamos intentarlo de una manera diferente.

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