En el texto de “EDUCAR PARA INNOVAR, INNOVAR PARA EDUCAR” de Martín-Gordillo y Castro-Martínez enfatiza una relación recíproca entre educación e innovación que la educación debe tener como objetivo fomentar la innovación: el objetivo de la enseñanza debe ser dotar a las personas de las habilidades, los conocimientos y las actitudes necesarias para generar nuevas ideas y soluciones en la innovación debe informar la educación: el proceso y los resultados de la innovación deberían, a su vez, influir y mejorar las prácticas y los programas educativos es un llamado a un sistema educativo dinámico donde el aprendizaje impulse la creatividad y los nuevos descubrimientos y enfoques enriquezcan continuamente la experiencia de aprendizaje el educar para innovar es el objetivo de la educación: esta sección enfatiza que un objetivo primordial de la educación debe ser formar individuos capaces de innovar. esto implica fomentar habilidades como la creatividad que es la capacidad de generar ideas nuevas y originales, el pensamiento crítico que es el analizar la información objetivamente y formular juicios razonados, que es la resolución de problemas en identificar y encontrar soluciones a los desafíos, la curiosidad es un deseo de explorar, cuestionar y aprender, la adaptabilidad es la capacidad de adaptarse a nuevas condiciones e ideas.
Cómo la educación fomenta la innovación: esto se puede lograr a través del aprendizaje centrado en el estudiante: adaptar la educación a las necesidades e intereses individuales el aprendizaje es basado en proyectos para que se involucre a los estudiantes en problemas y proyectos del mundo real fomentando la toma de riesgos que es crear un entorno seguro para la experimentación y el aprendizaje de los errores, en integrar la tecnología utilizando herramientas que potencian la exploración y la creación por ultimo toma en promover la colaboración: trabajar juntos para generar y refinar ideas. En la innovación es como el motor de la mejora educativa: esta sección destaca que la innovación misma debe aplicarse al ámbito educativo para que sea más eficaz, atractiva y relevante. esto incluye: nuevas metodologías de enseñanza más allá de las clases tradicionales hacia enfoques más interactivos y experienciales, el desarrollo curricular que es adaptar lo que se enseña para reflejar el conocimiento actual y las necesidades futuras, uso de la tecnología que es la implementación de nuevas herramientas para mejorar el aprendizaje, la evaluación y la administración, y nuevas rutas de aprendizaje personalizadas: creación de experiencias educativas adaptadas a cada alumno.

En efecto, cuando señalas que “educar para innovar” implica dotar a las personas de habilidades como creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas, curiosidad y adaptabilidad, quedas marcando la esencia de una enseñanza orientada a empoderar al estudiante para afrontar la complejidad del mundo real. Me parece especialmente acertado tu énfasis en métodos como el aprendizaje centrado en el alumno, el aprendizaje basado en proyectos y la promoción de la toma de riesgos, ya que son estrategias que verdaderamente facilitan la generación de ideas originales y la capacidad de experimentar con errores de manera segura. Asimismo, al subrayar que la innovación debe actuar como motor interno de la mejora educativa, por ejemplo, mediante nuevas metodologías interactivas, un desarrollo curricular que refleje los avances del conocimiento y rutas de aprendizaje personalizadas demuestras cómo la retroalimentación entre innovar y educar permite que el sistema sea dinámico y se adapte continuamente. En conjunto, tu comentario nos recuerda que solo al integrar estos principios en la práctica diaria podemos construir entornos de aprendizaje que no se queden en lo meramente transmisivo, sino que formen sujetos capaces de transformar su realidad.
Muy de acuerdo con los comentarios, pues en este tiempo actual, se debe continuar enseñando, incentivando la creatividad, pues a mi criterio esto nos hará menos dependientes de herramientas tecnológicas que deberían ser vistas solo como un apoyo, y no como aquellas máquinas que nos den ideas. Creo, que nuestra mente aún puede ser capaz de explorar, imaginar, asimilar conocimiento desde nuestros primeros años.