Innovar para educar y educar para innovar

Martín Gordillo y Castro Martínez destacan el hecho de que la innovación no solo debe estar supeditada al área comercial o ser vista como un medio educativo sino que debe ser el fin esencial de la formación integral de un individuo. Es decir, como docentes no solo debemos estar centrados en que nuestro alumnos adquieran saberes y conocimientos sino que desarrollen sus habilidades resolutivas, creativas y de innovación. De esta manera, estarán preparados para los distintos cambios y desafíos que se presenten en su diario vivir y no solo a nivel individual sino que podrán cooperar para responder a las distintas problemáticas de la sociedad.

No obstante, para lograr alcanzar esta meta es necesario que en un principio nosotros seamos quienes hagamos de la innovación nuestro diario vivir especialmente en el desarrollo de nuestras clases. A partir de ello podremos crear ambientes propicios para la generación de competencias necesarias como la capacidad de observar, la experimentación, creatividad, la comunicación asertiva, la tolerancia al error, el trabajo en equipo y la gestión de recursos. Es por ello que como docentes debemos estar en la capacidad de ser autónomos, responsables, trabajar en equipos, generar ambientes de diálogo y participación, establecer actividades metacognitivas, actualizar nuestros conocimientos y habilidades, mantener nuestro optimismo y otras cuestiones. He aquí que para repensar sobre nuestra práctica docentes es necesario constantemente reflexionando y evaluando el tipo de metodologías, estrategias metodológicas, recursos, instrumentos de evaluación, etc; que empleamos para generar aprendizajes significativos. A través de esta evaluación podremos identificar los condicionantes que pueden estar nuestra innovación y la de nuestros estudiantes. Entiendo que la innovación es clave no solo para el desarrollo académico de nuestros estudiantes sino personal y hasta de la misma sociedad.

Entonces, innovar para educar implica guiar y dar a nuestros estudiantes para que puedan explorar nuevas oportunidades de solución para los problemas de su comunidad o para alcanzar sus mismos aprendizajes, acercarse a su comunidad y comprender las necesidades o intereses, ser capaces de recopilar información, generar ideas, y soluciones, evaluar las posibles soluciones con el grupo involucrado, implementarlas y empezar de nuevo el proceso innovador a través de una evaluación.

One Reply to “Innovar para educar y educar para innovar”

  1. Tu apreciación de no solo tener una creatividad individual es muy valiosa, ya que la creatividad si bien es muy importante en cada persona, esta al ser compartida talvez en una mesa de dialogo puede desembocar en ideas que complementen y las articulen de una mejor manera.
    Como mencionas el formar habilidades de resolución, innovadoras y creativas es esencial y el encontrar a un grupo que se articule de forma efectiva de cierta manera puede cubrir talvez necesidad o debilidades que aun les faltan de desarrollar.

    Concuerdo que lo fundamental para que este proceso se de forma efectiva parte del docente donde este tiene un rol innovadora a cada clase y en cada espacio educativo, sin ser rutinario, tratando de romper tradiciones metodológicas y dando la participación que debe de asumir el estudiante, este estudiante tendrá que plantear y resolver problemas reales y significativos, donde cada “clase” sea un desafío planificado por los profesores pero ejecutados por los estudiantes.
    El docente será el evaluador no solo del cumplimiento o resolución del problema sino evaluar de su propia planificación tratando de renovarla y reinventarla en cada nueva aplicación.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *